Escucho comúnmente a muchas personas decir que están el fin de una etapa de su vida y posteriormente las veo repetir la misma historia.
Encuentran en el escapar, alejarse, encerrarse y hasta ser agresivas, un medio para sentir bienestar y dejar atrás esa inconformidad que van construyendo cada día con sus actos. Sin darse cuenta que lo que pasa en sus vidas no tiene que ver con lo que dejan afuera; sino con la pérdida de la capacidad que tienen para apreciar su presente, agradecer lo que tienen y hacerse cargo de forma reflexiva de la situación que están viviendo.
Comienzan a culpar a otros, al medio, a la pareja que dejaron, a la empresa a la que renunciaron para comenzar de nuevo otra etapa de su vida. Y ¡sorpresa!… se encuentran con la misma situación en otro lugar, con otras personas. Porque siempre se repite la misma historia, a menos que hagas conciencia y tomes acciones diferentes para emprender de manos de Dios una nueva vida. Te preguntas ¿Por qué me pasa esto? Mejor reflexiona en ¿Para qué me sucede? Y decide si estás dispuesta a que esta situación te de la oportunidad de avanzar en tu proceso de madurez.
Así que para encontrarte en necesario conocerte, aceptarte, amar lo que eres y vivir en estado de constante agradecimiento. Confiar en ti, expandir tu zona de confort y ampliar tus esquemas mentales, es decir actuar desde un observador diferente.
Sólo cuando te permites transitar este camino, vas aprendiendo que SER FELIZ, es un proceso de AUTO-CONQUISTA. Haciendo lo que te apasiona, para ser lo que deseas SER. Te invito a que vivas tu propio guión y seas la persona triunfadora que te mereces ser.
“…No son las experiencias placenteras las que te hacen crecer, son las experiencias dolorosas las que te llevan a este crecimiento” Osho.
El camino para encontrarse…
Escucho comúnmente a muchas personas decir que están el fin de una etapa de su vida y posteriormente las veo repetir la misma historia.
Encuentran en el escapar, alejarse, encerrarse y hasta ser agresivas, un medio para sentir bienestar y dejar atrás esa inconformidad que van construyendo cada día con sus actos. Sin darse cuenta que lo que pasa en sus vidas no tiene que ver con lo que dejan afuera; sino con la pérdida de la capacidad que tienen para apreciar su presente, agradecer lo que tienen y hacerse cargo de forma reflexiva de la situación que están viviendo.
Comienzan a culpar a otros, al medio, a la pareja que dejaron, a la empresa a la que renunciaron para comenzar de nuevo otra etapa de su vida. Y ¡sorpresa!… se encuentran con la misma situación en otro lugar, con otras personas. Porque siempre se repite la misma historia, a menos que hagas conciencia y tomes acciones diferentes para emprender de manos de Dios una nueva vida. Te preguntas ¿Por qué me pasa esto? Mejor reflexiona en ¿Para qué me sucede? Y decide si estás dispuesta a que esta situación te de la oportunidad de avanzar en tu proceso de madurez.
Así que para encontrarte en necesario conocerte, aceptarte, amar lo que eres y vivir en estado de constante agradecimiento. Confiar en ti, expandir tu zona de confort y ampliar tus esquemas mentales, es decir actuar desde un observador diferente.
Sólo cuando te permites transitar este camino, vas aprendiendo que SER FELIZ, es un proceso de AUTO-CONQUISTA. Haciendo lo que te apasiona, para ser lo que deseas SER. Te invito a que vivas tu propio guión y seas la persona triunfadora que te mereces ser.
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